Según el presidente de la Organización de tratamiento especializado para la Prevención de Delitos Sexuales (StopSO), organización benéfica que previene delitos sexuales a través de la terapia, si los pedófilos utilizan muñecas sexuales infantiles “en un entorno gestionado” puede ayudarles a ser disuadidos de llevar a cabo ataques en la vida real.

Juliet Grayson, terapeuta psicosexual, entiende que la prescripción de un muñeco sexual infantil es como la metadona para quienes consumen heroína. “Para alguien que tiene una atracción exclusiva por los niños, no hay manera legal de satisfacer sus deseos aparte de masturbarse con una imagen producida en su propia cabeza, ya que no está permitido mirar imágenes o incluso trazar un dibujo” asegura.

Grayson apunta a que el 38% de clientes de StopSO no han reincidido. Según la terapeuta los estudios exponen que el 2% de la población del Reino Unido tiene fuertes tendencias pedófilas y que uno de cada cinco hombres se encuentra igual o más atraído por los niños cuando le muestran pornografía adulta e infantil.

La compañía cuentahasta ahora con 200 terapeutas formados en Reino Unido para dar ayuda a aquellas personas que sienten atracción sexual por niños. No obstante la terapeuta considera que estas muñecas no deberían estar al alcance del público general ya que podrían llegar a normalizar la actividad.

Ha defendido que “le encantaría llegar a una etapa en la que la sociedad pueda aceptar que algunas personas se sienten atraídos sexualmente por los niños y, sin embargo, permanezcan completamente respetuosos con la ley, de manera que sea seguro para las personas admitir su atracción”.

CINCO MOTIVOS

Grayson ha destacado cinco motivos por los cuales los hombres mayores se pueden sentir atraídos por niños. Haber nacido con ellos, haber sufrido una experiencia traumática a una edad temprana, una lesión cerebral y ser un hombre de edad avanzada que está acostumbrado a consumir pornografía pero que ya no encuentra en ella la satisfacción de antes y ahora ve pornografía infantil.

A pesar de las afirmaciones de la organización, Jon Brown, jefe de desarrollo en la Sociedad Nacional para la prevención de la Crueldad contra los niños, aseguró que “no hay pruebas que apoyen la idea de que la utilización de las llamadas muñecas sexuales infantiles ayuden a evitar posibles abusos en niños”.

El presidente de StopSO, Barnado Javed Khan, entiende que las “pruebas del NCA [Agencia Nacional de Delitos] muestran que hay una clara conexión entre poseer estas muñecas y un interés sexual en los niños, pues los propietarios están acusados de delitos como el de estar en posesión de imágenes indecentes de menores”.

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